
El senado argentino rechaza la ley de retenciones agrarias


El proyecto oficialista, que tenía media sanción de la Camara de Diputados, era rechazado desde hace cuatro meses por las cámaras patronales agropecuarias, que habían advertido con recurrir a la justicia si el Senado lo aprobaba.
Tras una votación empatada en 36 votos, Cobos -un político de la opositora Unión Cívica Radical (UCR) que se sumó al oficialismo peronista de la presidenta Cristina Fernández y su esposo, el ex mandatario Néstor Kirchner- votó contra el proyecto.
El vicepresidente, al fundamentar su decisión, cuando ya habían pasado las 4 de la madrugada de hoy, expresó: "Que la historia me juzgue, pido perdón si me equivoco".
"Hay quienes desde lo político dicen que tengo que acompañar la institucionalidad, por el riesgo que esto implica. Mi corazón dice otra cosa, y no creo que esto sea el motivo para poner el riesgo el país, la gobernabilidad y la paz social", alegó.
Los dirigentes de las cuatro cámaras patronales agropecuarias, que habían impulsado un lockout patronal de 101 días contra las retenciones, siguieron el debate parlamentario junto a centenares de productores, ante una pantalla gigante colocada en el Barrio de Palermo, en la zona norte de la capital argentina, donde también hubo cortes de calles y se interrumpió el tránsito.
Durante el debate, el oficialismo defendió el sistema de retenciones como mecanismo para distribuir la riqueza y aseguró que, aún con el impuesto, los productores gozarían de una renta extraordinaria sin precedentes, por el precio internacional de la soja (soya).
La oposición -liderada por los partidos Unión Cívica Radical (UCR) de los ex presidentes Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa, y la Coalición Cívica de la ex candidata presidencial Elisa Carrio- aseguró que el impuesto provocaría "pérdida de rentabilidad" para los productores y la paralización de las agroindustrias y el comercio en las ciudades del interior del país. La oposición también puso en duda la promesa oficial de que se iban a destinar fondos de las retenciones a la construcción de hospitales, escuelas y obras públicas en el interior del país.
El proyecto oficial contemplaba compensaciones para los productores de hasta 1.500 toneladas de soja anuales (alrededor de 500 hectáreas) y retrotraía el porcentaje impositivo a comienzos de marzo para los productores de hasta 750 toneladas anuales


















































































