
blog de Michel Balivo

Ladrillos de futuro (Desilusión, la puerta a los nuevos mundos)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 5 de Octubre de 2008
Para este enfoque de los acontecimientos, todo comienza cuando en EEUU se toma conciencia del potencial del petróleo como la energía que posibilitaría una nueva movilidad al mundo, a las sociedades. Para lo cual basta decir que fue el combustible o motor de la revolución económica y cultural que vivimos.
Entonces se cotizaron las reservas de petróleo descubiertas como acciones de las compañías en la bolsa de valores, y en base a ese crédito se proyectó y comenzó a construir el nuevo mundo, la nueva sociedad. Lo que aquí destaca es que los ladrillos de la construcción eran de futuro, que todo se comenzó a construir sobre una visión.
Ese es el fundamento de toda una sociedad, que a su debido tiempo de acumulación comenzó a desbordar su lugar de origen e invadió el mundo, es decir, se globalizó. Una sociedad que vivía a y de créditos. Comprar y consumir hoy y pagar mañana.
Esto puede parecernos muy normal hoy en día, pues en menor o mayor grado todos formamos parte de ello. Pero si nos vamos hacia atrás en el tiempo, en la historia, en la memoria, seguramente podremos imaginar una etapa humana donde solo percibíamos el cíclico trascurrir de soles y lunas.

La hora de las brujas (Camarada Bush)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 28 de Septiembre de 2008
Lo paradójico es que en la mayoría de los casos ese contexto o marco interpretativo, que no es sino un modelo cultural, un sistema de hábitos y creencias, nos pasa desapercibido. Ese modelo cultural que se superpone cual conectiva entre los acontecimientos, puede ser analógico, mítico, religioso. O como en nuestra época puede estar vestido de racionalidad, de ideologías, como las del neoliberalismo o socialismo, pero no por ello deja de ser un mito.
Una consecuencia práctica de lo que digo es el desmoronamiento bursátil de EEUU. Si no dispusiésemos del contexto de los hechos del gobierno de ese país a lo largo de la historia, podríamos llamar tranquilamente a su presidente “camarada Bush”.
Porque la tardía reacción del Estado para inyectar cientos de miles de millones de dólares, en un intento desesperado de desacelerar el desmoronamiento de su economía, nacionalizando monstruosos bancos. La gritería ensordecedora de que hay que intervenir poniendo límites a la especulación con los ahorros e inversiones de los contribuyentes, no difiere en apariencia de lo que sucede en Bolivia o Venezuela.
Sin embargo lo que viene sucediendo en América Latina, en el mundo todo desde la segunda guerra mundial y sobre todo los eventos de estos últimos años, nos pone en evidencia que hemos tenido un paragobierno policial o militar global, que ha construido una arquitectura económica, administrativa, que direcciona el usufructo de todo trabajo hacia las manos de élites nacionales e internacionales cada vez más reducidas.

Terca primavera (Redeskubriendo América)
Enviado por Michel Balivo el Sábado 20 de Septiembre de 2008
Ellos le pusieron un nombre a esas tierras, a ese continente y a sus habitantes. No sabemos si aquellos habitantes originarios tenían la experiencia de sentirse diferenciados de otro continente y otros habitantes, y comparándose con ellos sintieron la necesidad de darse a si mismos y a su hábitat un nombre genérico.
Del mismo modo podríamos decir que los europeos tomaron algún tipo de conciencia de su propia cultura y economía, de los hábitos y creencias configurados en el ejercicio de vivir dentro de esa condición, al enfrentarla y compararla con la de aquellos habitantes. Creo que ese es un modo más imparcial y ajustado a los hechos, para interpretar los relatos históricos de que disponemos de aquellas circunstancias.
Es decir, más que de los habitantes originarios, aquellos relatos nos hablan de la comparación que los visitantes establecían con sus propios hábitos, son juicios de valores y creencias implícitas y desapercibidas en su mayor parte. Dándose cuenta o no, estaban de algún modo “des-cubriendo”, re-conociendo sus propias culturas ante lo diferente y desconocido.

Ya está bueno, es suficiente (11 de septiembre, una fecha caliente)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 14 de Septiembre de 2008
En realidad nada de lo que ahora podemos apreciar y decir, es verdaderamente nuevo o totalmente desapercibido anteriormente. Solo que hoy el intento continental de cambio respaldado por las grandes mayorías de los pueblos o sociedades, le da la fuerza necesaria para que lo que antes eran apreciaciones personales, hoy sean experiencias colectivas.
En otras palabras, si tú intentas superar algo, actualizas la resistencia de la condición que te mantenía en esa situación no deseada. Es justamente la intensidad y permanencia de ese intento, la medida en que puedes hacerte realmente conciente de esa condición opresora, que te genera malestar, insatisfacción, sufrimiento, o su contracara. Deseos de cambio.
Y así, mires para donde mires, da la impresión que el sufrimiento y/o el deseo de cambio acumulados históricamente, han ganado la fuerza y permanencia suficiente para abrirse camino entre el escepticismo resultante de tantos intentos fracasados. Por eso la chispa que comenzó como revolución bolivariana incendió el continente, porque había yesca suficiente.
De otro modo no pasaría de ser la ambición de algún loco por el poder, o algún romántico utopista fuera de lugar y tiempo. Pero cuando la chispa se convierte en llama en las multitudes, cuando una nota resuena y multiplica su eco en la sensibilidad colectiva, es porque la canción que marcaba desapercibidamente el ritmo de nuestro acontecer, definitivamente ha cambiado.

10, 9, 8, 7… (Entre el limbo y el infierno)
Enviado por Michel Balivo el Sábado 6 de Septiembre de 2008
La insuficiente energía o empuje de esos intentos, no pudo tampoco hacer evidente la condición estructural, la trama económica, cultural y sicológica que nos agobiaba, generando sufrimiento, insatisfacción y el consecuente deseo de cambio. Porque es de suponer que no son las circunstancias gratificantes las que nos impulsan a cambiarlas.
Nadie puede asegurar con precisión cuanta influencia tuvo en todo ese acontecer el surgimiento y desarrollo de los medios de comunicación audiovisuales. Pero de cierto acompañaron e influyeron en la transición de una vida pueblerina, en la que poco a poco se fueron infiltrando cada vez a mayor velocidad informaciones del acontecer mundial.
La apertura de la conciencia popular, localizada y encerrada geográfica, climática y culturalmente al acontecer y quehacer global, sucedió teñido por un clima de lo que se dio en llamar guerra fría, y que en sencillo fue distraer y meterle miedo a la gente con un fantasma ideológico llamado comunismo, que vino a llenar el espacio del mal en la imaginería colectiva.
Podremos decir que probablemente no hubo momento en la historia en que no haya habido intentos de cambio, y que la ideología comunista o socialista hacía mucho tiempo que se enseñaba en las instituciones educativas. Pero una cosa son las charlas y tesis universitarias de profesores y estudiantes, y otra es como vive el común de la gente.

Turismo para esclavos (Inmortal libertad)
Enviado por Michel Balivo el Domingo 31 de Agosto de 2008
Esa es una sensibilidad, un modo de expresarnos, sentirnos y concebirnos a nosotros mismos, a la humanidad, a la vida.
El desarrollo de sofisticadas tecnologías es una cosa maravillosa. A cierto punto nos permite exportar e importar a todos los pobres como mano de obra ávida de alimentos y sueños de bienestar y felicidad. O adherir a los TLC para vender o alquilar esa mano de obra barata disponible, para importar capitales ávidos de ganancia.
Si las tecnologías siguen evolucionando, pronto podremos elegir si deseamos expatriar a todos los pobres a otro planeta o en su defecto irnos los que vivimos de sus necesidades, ignorancia y trabajo. De todos modos podemos controlarlos a distancia con poderosos y sugestivos medios de comunicación, y siempre encontraremos entre ellos algunos dispuestos a ser capataces por unos espejitos de colores que los hagan sentir superiores al resto.
De ese modo hemos modificado todo el paisaje de nuestro mundo varias veces para en el fondo no cambiar nada realmente significativo, porque tras todas las cambiantes apariencias continúa la misma esclavitud de hace miles de años. Solo hemos sofisticado los medios de sugestión y represión, pero logrando una muy pobre movilidad respecto a aquella sensibilidad.

Tragaor de nubes (¿Dios, Superman o el Chapulín Colorao?)
Enviado por Michel Balivo el Lunes 25 de Agosto de 2008
El agro por ejemplo, sin agua, sin semilla seleccionada, sin maquinaria apropiada, sin fertilizante accesible, sin préstamos a bajas tasas de interés y un tiempo apropiado para devolverlo ajustado a cada tipo de actividad. Sin comunicaciones, transporte ni vialidad, sin procesadoras y distribuidoras de la materia prima que se produce.
Pero, a la vez, ¿de qué sirve que mientras las economías de los países desarrollados están estancadas y algunas en recesión, en crecimiento negativo, nosotros llevemos 19 trimestres de crecimiento del PIB, el último recién informado por el Banco Central de 7,1?
¿De qué sirve que el gobierno esté invirtiendo miles de millones en infraestructura y obras sociales los diez años que lleva ejerciendo, que se nacionalicen las empresas estratégicas convirtiéndolas en empresas sociales, ampliando la producción, los servicios, reduciendo los costos y redistribuyendo socialmente los beneficios?
¿Cómo puede ser que en estas condiciones la inflación siga en aumento, los precios de los productos crezcan y crezcan? La respuesta como siempre es simple. Las empresas privadas se benefician de esta mejora de infraestructura y reducción de costos en las materias primas y servicios, pero continúan con su principio de la menor inversión y la mayor ganancia posible.

Indo América, niña misteriosa (De las pantallas al mundo cotidiano)
Enviado por Michel Balivo el Lunes 18 de Agosto de 2008
Tal vez algo similar podríamos decir hoy de nuestros directores de cine respecto a los brujos y chamanes de otrora. Pues son personas sensibles a la siquis colectiva y plasman sus inquietudes y sueños en las pantallas, haciendo visibles y recreables en la experiencia de todos esos guiones y argumentos íntimos, que de otro modo pasan desapercibidos para quienes vivimos hipnotizados con la externalidad y sus objetos de moda.
Pero llega un tiempo, en que los necesarios intermediarios con esas modalidades de la sensibilidad humana, que se mantienen en trasfondo o copresencia mientras predomina la experiencia de otras instancias, van siendo desplazados por el creciente deseo de la experiencia directa que se hace gradualmente colectivo.
Entonces “los buenos”, que hasta ese momento solo pudieron triunfar tímidamente en los sueños y pantallas, realizando una especie de catarsis colectiva y anticipando lo que un día vendrá a ser en el mundo de todos y cada día, se salen de las pantallas y vienen a triunfar también en el mundo.

Simple matemática emocional (Criaturas del amor)
Enviado por Michel Balivo el Lunes 11 de Agosto de 2008
La fuerza gravitatoria nos exige fuerza interna, voluntad, esfuerzo muscular para mover nuestro cuerpo en el espacio, en el mundo. Para levantar y transportar un peso, para revolucionar una nave espacial al punto de que despegue de la superficie terrestre, e incluso hienda la inercia atmosférica penetrando el espacio interestelar.
Espacio interestelar donde el autoimpulso voluntario ya no experimenta resistencia, convirtiéndose verdaderamente en libre elección de alternativas, en decisión de la dirección y velocidad a que la vida quiere y puede expresarse.
Tal vez un día no muy lejano lleguemos a la conclusión, a caer en cuenta maravillados, sorprendidos, de que esa inercia o resistencia que cada uno de nuestros actos debe vencer, superar para expresarse, es nada más ni nada menos que una inercia o tropismo global anímico, emocional.
Puede sonar a quijotesca locura esta alternativa, porque estamos habituados a interpretar la fuerza o energía emocional como algo muy íntimo, privado, en muchos casos totalmente alienado de su entorno natural y hasta social. Además, es un artículo de vacaciones.

Mercenarios versus desempleados (Tú y yo no cabemos juntos en el mundo
Enviado por Michel Balivo el Sábado 2 de Agosto de 2008
Ocho países son los que ostentan el poder mundial, controlando las tecnologías de producción, los caminos del gran capital y los costos del dinero, los medios formadores de opinión, los precios del libre mercado de oferta y demanda, la producción de armamento bélico incluyendo bombas atómicas y escudos misilísticos.
Decir que ocho países controlan el mundo son aún reminiscencias de una época medieval, porque si algo caracteriza a este momento revolucionado económica y culturalmente, es la velocidad de producción, transporte y comunicación, lo cual nos exige pensar en tiempo real. Las viejas concepciones de poderes fijos, estáticos, como los Estados y sus medios de control siempre asociados a una localización geográfica, han sido totalmente desbordadas por la velocidad de movimiento efectivo que posibilitan las nuevas tecnologías. Por eso hoy comenzamos a hablar de paraestados corporativos, de paramilitares, etc.
Son unas pocas corporaciones transnacionales, es decir no localizadas, no responsables social ni ecológicamente, ni controlables geográficamente por tanto, las que continúan concentrando crecientemente capital. Y por ende pueden comprar, pagar y controlar, constelar a su servicio reyes, políticos, supuestas ONGs, medios masivos de comunicación, ejércitos, etc.


















































































